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Mostrando entradas de enero, 2015

El margen como espacio de apertura radical

El texto que publiqué la semana pasada, titulado “¿Debemos abandonar toda esperanza…?”, (http://antimuseo.blogspot.com) ha suscitado una cuestión clave que algunas personas me han planteado por e-mail: ¿Por qué no llevar este debate a los círculos, ejes y mesas que han organizado Podemos y Ganemos?

La respuesta inmediata y obvia es porque ambos partidos son opciones de gobierno y yo no estoy proponiendo una alternativa política, sino una estrategia de negociación con el gobierno que haya, independientemente de su color. No es que gobernar esté mal, al menos en teoría y para quien quiera, pueda y sepa. Estaría mal para mí, que soy poco flexible y por tanto un mal político, y sobre todo porque me dedico al arte y no quiero hacer ninguna otra cosa. Y desde luego gane quien gane las sucesivas elecciones de 2015, y con más o menos recursos, seguiré haciendo lo mismo que he hecho siempre. Si puedo en mi ciudad, Madrid, si no donde me quieran acoger. Los artistas que han decidido contribuir …

Debemos abandonar toda esperanza...?

Gabriel Celaya fue un poeta español del siglo XX. No forma parte de la generación del 27, aunque vivió en la Residencia de Estudiantes y fue el contacto con intelectuales como Federico García Lorca lo que despertó su vocación literaria. A partir de los años 50 se convirtió en el exponente más destacado de lo que se llamó entonces poesía comprometida. La poesía es una arma cargada de futuro, proclamaba uno de sus textos. Aunque publicó casi cien libros y recibió en Premio Nacional de las Letras Españolas en 1986, cuando murió en abril de 1991 se encontraba en la miseria. Su mujer, Amparo Gastón, tuvo que hacer pública esta situación para conseguir los recursos con que tratar su enfermedad.

Dos años después el primer local del Ojo Atómico abría sus puertas a sólo una calle de la casa donde murió el poeta. El escándalo por la situación Celaya aún resonaba en el mundo de la cultura y para mí tomaba la forma de una advertencia como la que leyó Dante en la entrada del Infierno: "Lascia…