domingo, 1 de abril de 2018

UN MAL CONSEJO

Poco antes de la Semana Santa recibí una extraña invitación: el Ayuntamiento de Madrid convoca a los agentes culturales de la ciudad a formar un Consejo, no hace falta decir que de la Cultura. Mi extrañeza se debe en primer lugar a las fechas: ¿convocar la víspera de las vacaciones (23 de marzo), para una reunión que tendrá lugar justo su fin, el 4 de abril1? Lo de convocar en periodo vacacional es un truco ya gastado, pero efectivo, de los gobiernos del PP —por ejemplo las ayudas a la creación en agosto—, que sirve para que nadie que no esté ya en el ajo pueda, por falta de tiempo, participar en lo convocado. Tratándose, como es el caso, de un gobierno de izquierdas, que además ha buscado con ahínco la participación de los ciudadanos, pues me ha producido extrañeza. No porque intuya obscuras maniobras, sino que no hayan pensado en la inconveniencia de este proceder, que provoca una inevitable comparación con aquellos de quien más querrían diferenciarse.

El segundo motivo de extrañeza es que el Ayuntamiento haya decidido cómo debe organizarse la sociedad civil para tener voz en las políticas culturales. Es decir, no es la sociedad la que se ha organizado y reclama, bajo sus propias condiciones, la participación, sino la autoridad quien presupone, organiza e institucionaliza esta necesidad. Y quien pone las condiciones, que las habrá. Es de nuevo un comportamiento poco consistente con una ideología progresista, o simplemente democrática, donde los procesos instituyentes, como dicen los pedantes al uso, deberían fluir de abajo a arriba, y no al revés.

La idea del consejo, por otra parte, es viejuna, poco realista y con toda seguridad inútil. Ya hay uno en la Comunidad de Madrid, formado por las mismas asociaciones que entrarían en este nuevo, y tiene tan poco efecto que mucha gente se estará sorprendiendo al saber de su existencia por estas líneas. Pues sí, el mismo Consejo que NO abrió un gran debate cuando Aguirre ubicó el Museo de Arte Contemporáneo de Madrid en Móstoles, el mismo que NO ha dicho esta boca es mía cuando Cifuentes ha dotado 216.000.000 euros para subvenciones nominativas2 (sí, doscientos dieciséis millones), parte de los cuales se destinan a un confuso ámbito cultural, y menos de un millón a ayudas a la creación en convocatoria pública. El mismo que NO ha puesto en evidencia la ausencia de un proyecto cultural en nuestra Comunidad Autónoma, NI la falta de ideoneidad del consejero, Jaime de los Santos, NI la escasez del presupuesto destinado a artes visuales: 6.000.000 en 2017, según he oído comentar a un responsable de la casa. Poco más que la subvención nominativa a la Fundación de la Energía, 4.575.000 €, donde comparten patronato, en ese obscuro matrimonio que hay entre política e Eléctricas,  la CAM y las principales compañías del sector energético.

Con estos mimbres vamos a armar nuestras políticas culturales. En el Consejo, las artes visuales estarán representadas por una “mesa sectorial”3 que se formó hace meses a instancias, una vez más, del Ayuntamiento. Hubo una sola reunión, donde me pareció que se trataba sobre todo de repartirse el pastel. Nadie informó luego de las reuniones oficiales y si te he visto no me acuerdo. En aquella reunión, primera y última, los representantes de la Plataforma descubrimos con gran sorpresa que no éramos bienvenidos, e incluso se cuestionó nuestra participación en la mesa, por las siguientes razones:
  1. Que las estructuras políticas informales carecen de legitimidad para ser interlocutoras de las administraciones públicas. Suena a facha, pero una de las asociaciones lo ha planteado tal cual y en varias ocasiones.
  2. Que la llamada escena alternativa no es profesional. Este argumento también lo oí con frecuencia en los 90, antes de que los mismos que lo esgrimen tuviesen que ponerse a escribir sobre Santiago Sierra, los Torreznos, o incluso Isidoro Valcárcel Medina, entre otros muchos artistas que han podido desarrollar su carrera gracias a la existencia de una escena alternativa, no al trabajo de estas mismas personas en las instituciones.
  3. Que hemos roto el equilibrio de poder en un sistema donde todos estaban tan a gusto y cada cual recibía lo suyo. Esto en realidad no lo dijo nadie, pero a veces hay gente que piensa tan alto que uno tiene que taparse los oídos.
Lo cierto es que el Consejo de la Cultura no va a servir para nada, más que para que algún listillo arañe lo que pone a disposición la proximidad con el poder. No tiene sentido que haya un consejo en el Ayuntamiento y otro en la Comunidad, menos cuando constarán ambos de los mismos miembros. Pero como son órganos “producidos” por la institución, y no emanados de la sociedad a través de procesos democráticos, que es lo que les daría legitimidad, cada administración se lo ha cortado a medida, como un buen traje que disimula lo menos bonito de nuestras anatomías.

Dada la sagacidad del equipo municipal de cultura, me extraña, otra vez, que no hayan reparado en todos estos inconvenientes. Si quieren un órgano que facilite el diálogo entre la sociedad y el gobierno local, el Consejo va a tener el efecto contrario. Si en la capital gobernase el PP, pensaría que en realidad la función del Consejo, como pasa en la Comunidad, es servir de pantalla entre un gobierno que hace políticas culturales en contra de la cultura y una comunidad creativa que está muy cabreada. Se diluye así la queja, se fragmenta el frente y se negocian cooptaciones, se margina a los bocazas (como yo) y el Consejo acaba actuando como la policía blanda de un poder corrupto. Además muchos de los miembros del Consejo no son particulares propiamente dichos, sino funcionarios o trabajadores contratados en instituciones públicas. Es decir, son parte de esa arquitectura institucional a la que un Consejo estrictamente civil debe servir de contrapeso.

Pero no es el PP, sino Ahora Madrid, de modo que pensaré que lo están haciendo con la mejor intención y que, llegado el momento, se sorprenderán de que no haya servido para nada. Porque este consejo lo que va a ser es un mal consejo.

Para terminar, y para compensar, yo les ofrezco un buen consejo: que el acta, decreto o el como se llame fundacional, lo impriman en papel higiénico, para que así, llegado el momento, podamos encontrarle su utilidad.

1 Para más datos, a las 16h en el auditorio La Caja de Música en CentroCentro. Se supone que es una reunión abierta, pero en la invitación piden confirmación de la asistencia.
2 https://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2017-12-07/subvenciones-nominativas-cifuentes-madrid-2018_1488943/
La fundación está dirigida por una exdiputado del PP, según la nota de prensa citada. Por cierto, la propuesta del Fondo para las Artes de Madrid, que podría tener la misma forma legal que esta fundación, fue rechazada por Jaime de los Santos y Antonio Sánchez Luengo porque no existe un marco legal para algo así.
3 Hay una mesa sectorial nacional que publicó hace meses un documento con reivindicaciones. Lo comenté con mucha gracia en su momento: http://antimuseo.blogspot.com.es/2015/06/un-arte-espanol-sin-artistas-espanoles.html
Sus miembros coindicen en gran parte con los de la mesa de Madrid.

lunes, 19 de marzo de 2018

VALORACIÓN Y PROPUESTAS DE LAS AYUDAS DEL AYUNTAMIENTO DE MADRID


Nota: Este texto se ha presentado por Registro en el Ayuntamiento de Madrid. Lo publico tal como se redactó en la Plataforma, sin hacer corrección de estilo. La hoja con el sello de registro está disponible en: https://drive.google.com/open?id=1rX5X6qb4ZRo_ynVyJh8jYxBtKRm0sJtc
Hasta la fecha, no se ha recibido respuesta alguna por parte del Ayuntamiento de Madrid.



AYUNTAMIENTO DE MADRID
ÁREA DE GOBIERNO DE CULTURA Y DEPORTES
C/. Montalbán 1, planta 4
28014 Madrid

A la atención de Manuela Carmena, jefe en funciones del Área
Con copia a Getsemaní de San Marcos, Directora General de Programas y Actividades Culturales


7 de marzo de 2018
6 páginas



El presente documento recoge una primera evaluación, por parte de la Plataforma por el Fondo para las Artes, de las Ayudas convocadas por el Ayuntamiento de Madrid en 2017 y una serie de propuestas para mejorarlas en 2018.

Queremos decir en primer lugar que valoramos de manera absolutamente positiva que se hayan convocado estas ayudas, aunque por desgracia se han cometido algunos errores en la redacción de sus bases. Errores que podrían haberse evitado si el Ayuntamiento hubiese tenido una postura de diálogo con la sociedad civil y hubiese escuchado sus recomendaciones.

Introducción

Las Ayudas a la Creación, en sus diferentes líneas, son esenciales para el desarrollo de la cultura en nuestra sociedad y existen en la mayoría de los países de nuestro entorno desde hace al menos 40 años. En el caso concreto de Madrid, podemos señalar tres razones por las que las ayudas son esenciales:
  • Posibilitan la creación experimental, en un tejido muy precarizado, donde los creadores no disponen de recursos para desarrollar su trabajo.
  • Ofrecer un sistema transparente y accesible a todos los ciudadanos, lo que evita el amiguismo, la manipulación política de la cultura y en definitiva la sombra de corrupción que hay siempre en las subvenciones nominativas y en la contratación directa.
  • Por último, en un contexto donde apenas hay movilidad en los cargos directivos de las instituciones culturales, y donde debido a la precariedad los creadores dependen casi por completo del beneplácito de éstos para la producción y exhibición de sus trabajos, las ayudas expanden el abanico de posibilidades y favorecen la diversidad.
En definitiva, las Ayudas constituyen un paso para la democratización de la gestión de los recursos públicos, necesaria en un mundo donde no podemos seguir hablando de cultura, sino de culturas, y donde las administraciones públicas no pueden aspirar a abarcar la multiplicidad de intereses, expresiones y conflictos que conviven en nuestra sociedad.

Valoración de las Ayudas y propuestas

Aspectos generales:
  • Consideramos que la convocatoria de 2017 margina a los artistas visuales, ya que ofrecen un mayor número de opciones y recursos a las artes escénicas y destinan parte de los recursos de creación a la gestión. Tenemos que insistir en que las Artes Visuales son el único sector de la cultura que carece de una industria. Al contrario que la música, el cine o las artes escénicas, donde existen poderosas industrias con capacidad para producir y distribuir proyectos de todas las escalas, en las artes visuales todo el proceso de producción recae en el artista, y con frecuencia también la distribución. Esta diferencia debe ser tenida en cuenta a la hora de plantear las ayudas, ya que se trata de un sector especialmente precario y tradicionalmente ignorado por las administraciones públicas.
  • Denunciamos la falta de diálogo a lo largo del proceso. Pese a la aparente apertura del Ayuntamiento, en realidad no se ha escuchado ni una sola de nuestras recomendaciones, por lo que en la redacción no se han entendido las necesidades ni los problemas del tejido. Es destacable que el Ayuntamiento ni siquiera ha tenido en cuenta las conclusiones de los Laboratorios que él mismo organizó.
  • Señalamos la necesidad de implementar un sistema de becas o premios para artistas, como se hizo en las primeras Ayudas de Intermediae en 2007, de tal manera que el dinero concedido en ellas pueda ser utilizado para la manutención de los creadores.
  • No camuflar ayudas a residencias de artistas con programas establecidos con ayudas  a la creación.
  • Una falta de entendimiento profundo del tejido arte, tiene la consecuencia de creer que ayudar al arte es ayudar a las residencias de artistas, a las ferias de arte o a las galerías. Los que crean son los creadores, los artistas, y mantener una infraestructura de residencias, ferias y galerías sólo ayuda a la creación de manera residual. El sistema de arte es muy precario y no se puede gastar dinero en lujos: producción, residencias de artistas, galerías, ferias cuando no se ayuda a la creadores manteniendo su infraestructura necesaria para crear: salud, espacio para vivir, espacio para trabajar materiales básicos. No podemos vivir en un limbo como lo hacen los “artistas” estrella o hijos de ricos. El arte es un valor universal como la salud y el ayuntamiento ha de pagar a quien lo crea.
  • Señalamos también la necesidad de una convocatoria permanente de bolsa para viaje, como estaba previsto inicialmente.
  • Exigimos convocatorias y jurados diferentes para cada ámbito creativo. En la convocatoria de 2017 hay Ayudas redundantes para artes escénicas, que han podido presentarse, con idénticas actividades, a las líneas de espacios y de salas de pequeño formato, y al programa de Agentes Culturales de la línea de Ayudas a la Creación.
  • Los jurados tienen la responsabilidad de otorgar fondos públicos por valor de varios millones de euros. Siendo ámbitos muy especializados, es incomprensible que se hayan formado jurados interdisciplinares, donde expertos en danza deben valorar propuestas de artes visuales, por ejemplo.
  • Se solicita que se comunique a los no seleccionados el detalle de sus puntuaciones, para que puedan saber en qué han fallado y corregir errores en las siguientes convocatorias.
  • Denunciamos que existe una discriminación (no recogida en las bases) debido a la cual no se han concedido Ayudas a la Creación a los artistas que además son miembros de una asociación que ha concurrido a otras líneas.
  • El sistema de evaluación es manipulable por parte del Ayuntamiento, ya que la puntuación final no se ha hecho en una reunión presencial, sino que se ha pedido a los jurados independientes que remitan sus puntuaciones. Este sistema ha permitido que el Ayuntamiento puntúe a la alta o a la baja beneficiando o perjudicando de acuerdo con intereses que no tienen nada que ver con la calidad de los proyectos. Este sistema pone en tela de juicio la legitimidad de las subvenciones.
  • Nos gustaría colaborar con el Ayuntamiento para abrir un debate con todos los beneficiarios y en su caso publicar una encuesta.
  • También consideramos necesaria una revisión de la metodología de selección de los jurados.
  • El sistema telemático de aplicación falló en los últimos días de plazo, motivo por el cual hubo creadores que no consiguieron presentar sus aplicaciones.
  • El plazo de presentación fue muy breve, y es de señalar que las bases se filtraron a la prensa antes de ser publicadas.
  • Las concesiones deberían ser comunicadas por email a los beneficiarios.
  • No se ha convocado una ayuda para la compra de equipos, por motivos legales, pero simultáneamente el Consorcio de Teatros convocó una ayuda para la rehabilitación de salas. De nuevo estamos ante un problema de discriminación de las artes visuales.
  • Por último, les instamos a recuperar la idea del Fondo e iniciar un debate con todos los partidos.

Análisis y propuestas “Espacios independientes de creación contemporánea”:
  • Exigimos que se elimine el requerimiento de la forma jurídica (asociación cultural), ya que en la actualidad hay una gran cantidad de colectivos no regularizados e incluso agrupaciones de asociaciones. La redacción de este punto demuestra un completo desconocimiento del tejido creativo de Madrid.
  • Por consiguiente, exigimos que se retire la exigencia de antigüedad, donde se ha tomado como referencia la fecha de constitución de la asociación. Durante los años de crisis no tenía sentido formar una asociación, y las mismas dinámicas de la creación actual exigen modelos más flexibles y cambiantes.
  • Exigimos que se elimine el requisito de un contrato de alquiler a nombre de la asociación, ya que muchos proyectos se desarrollan en viviendas o estudios, y en cualquier caso los alquileres casi nunca están a nombre de las asociaciones, ya que los propietarios exigen una solvencia que éstas no tienen.
  • Consideramos que hay un conflicto entre estas ayudas y las de las Salas de Pequeño Formato de artes escénicas. Pedimos que haya una línea exclusiva para espacios dedicados a las artes visuales.
  • El plazo de ejecución del proyecto debe estar vinculado a la fecha de la concesión y pago efectivo. La convocatoria de 2017 se dirige a proyectos ya realizados. Dada la precariedad del tejido, muchos no han podido presentarse por carecer de facturas. El desfase entre el plazo de ejecución y la fecha de pago está causando enormes problemas a los beneficiarios, sobre todo a los más vulnerables. La ineficaz gestión de las Ayudas está retrasando además su pago, de tal manera que los beneficiarios temen recibirlas pasada la fecha límite para presentar la justificación.
Análisis y propuestas: “Festivales, muestras, certámenes, congresos y otros eventos culturales”:
  • Esta línea entra en conflicto con el programa de agentes culturales de la línea de Ayudas a la Creación, ya que las actividades que recoge son las que normalmente puede desarrollar un gestor o un curador.
  • Como en la anterior, no tiene sentido la convocatoria para proyectos ya realizados, ya que las ayudas se dirigen a un tejido sin capacidad de financiación propia.
  • Nos parece contradictorio con el espíritu de las ayudas que esta línea admita sociedades mercantiles.
Análisis y propuestas: Ayudas a la creación:
  • Exigimos que se elimine el programa de agentes culturales, ya que se obliga a los artistas, que son los más débiles, a competir con asociaciones que tienen una gran capacidad de gestión, y acaba reforzándose el poder de los gestores sobre los creadores. Se producen además varios conflictos, como el ya señalado con la línea de “Festivales, muestras, certámenes, congresos y otros eventos culturales”, y debido a la posibilidad de que un artista aplique con un proyecto que luego se va a incluir en el programa o proyecto de un agente cultural, produciéndose una doble financiación.
  • Exigimos que se elimine el programa de red de residencias, por tres motivos:
    • El sentido de estas ayudas es facilitar que la cultura se desarrolle también fuera de las instituciones, para garantizar la diversidad que caracteriza a la sociedad contemporánea. Al revertir las ayudas en las mismas instituciones, la posibilidad de que en Madrid convivan distintas formas de entender y practicar la cultura se ve limitada.
    • Este programa supone una vía de financiación lateral para las instituciones, ya que el beneficiario debe gastar el importe de la ayuda en el desarrollo de un proyecto en la misma institución. Consideramos que dado que estas instituciones tienen ya su propio presupuesto, no deben concurrir en unas ayudas destinadas a la sociedad civil.
    • Este programa instituye la figura del falso subvencionado, similar a los falsos autónomos y becarios que hay en todos los museos de España. No es más que una forma de trabajo gratuito, que incide en una mayor precarización de los creadores y gestores independientes. Es particularmente llamativo el caso de CiudadDistrito, dado que este programa es en realidad una herramienta de contratación, y por medio de las Ayudas puede contratar sin pagar honorarios.
  • Exigimos una revisión de los criterios de valoración, en especial el concepto de “retorno social”, por los siguientes motivos:
    • La obra de arte no tiene un significado inherente, el significado se produce en el momento de la recepción y éste está condicionado por factores sociales, culturales, geográficos e históricos. Plantear que un jurado de 9 personas puede prever y evaluar a priori este complejo proceso evidencia un conocimiento muy superficial de la cultura contemporánea y las condiciones de su producción, difusión y consumo.
    • Hemos detectado que se confunde “retorno social” con determinadas prácticas aparecidas en los años 70 en el arte norteamericano, que han devenido hoy en un lenguaje institucional: arte de participación, community art, arte colaborativo… Estas prácticas, sin duda muy interesantes, son una pequeña parte del espectro de la creación contemporánea. Supeditar la concesión de una ayuda a que los creadores asuman como propio este lenguaje es equivalente a poner como condición que la obra se identifique, por ejemplo, como abstracción geométrica.
    • El retorno social, planteado en los términos de la convocatoria, es un criterio subjetivo que empaña la transparencia del proceso de selección y permite favorecer determinados posicionamientos políticos.
  • Como ya hemos indicado antes, proponemos que se establezca una beca o premio, para que los creadores puedan disponer de la Ayuda para sus gastos de manutención, alquiler de estudio, inversiones en equipo…
  • Las Ayudas a la creación, tal como están redactadas, son el realidad ayudas a la realización de proyectos. Proponemos que en las Artes visuales haya una línea de Ayuda a Proyecto y otra, como se ha señalado en el punto anterior, que tenga carácter de beca. Señalamos aquí que el trabajo por proyectos tampoco cubre la totalidad de las prácticas artísticas contemporáneas, ya que muchos creadores mantienen un desarrollo constante en su obra.

Conclusión:

Las Ayudas, tal como se han convocado en 2017, constituyen un importante avance en las políticas culturales del Ayuntamiento de Madrid y un ejemplo a seguir por otras administraciones públicas. La Plataforma tiene, al igual que en los dos últimos años, la mejor disposición para colaborar en el perfeccionamiento de la próxima convocatoria.

Para completar el análisis de las Ayudas a la creación solicitamos que se haga público un listado de beneficiarios donde se incluya el título del proyecto y el programa (creación, agentes o red de residencias). Con este listado podremos desarrollar un informe y una propuesta más detallados, para mejorar la convocatoria de 2018. Entre tanto, esperamos sus noticias y sugerimos que se organice una reunión lo antes posible, con el fin de establecer un calendario de trabajo y una lista de objetivos.

domingo, 4 de febrero de 2018

LA PRESENTACIÓN

Asistí, el pasado 24 de enero, a la presentación de los nuevos directores y directoras de los centros culturales de Madrid Destino. No sé bien cómo describir el acto: raro, triste, no exento de tensión (y no por mi parte, que yo soy muy tranquilo). En todo caso muy mal planteado, como casi todo lo que hace este Ayuntamiento en materia de cultura, porque si lo que se pretendía era que la comunidad cultural de Madrid (de haberla) conozca a los nuevos responsables de estos espacios, organizar una fiesta restringida ya está marcando una pauta que la promesa de “apertura” de los mismos no va a desmentir.

Antes de nada debo decir que encuentro muy positivo que se haya convocado un concurso público y estoy seguro de que el proceso ha sido absolutamente limpio. Soy testigo, porque me presenté a la dirección de Matadero, aunque con mero afán testimonial. Pero contra todo pronóstico llegué a las semifinales, a la entrevista con el comité de expertos. La verdad es que habría sido una broma que me eligiesen a mí, aunque no habría aceptado un cargo de dirección para el que no puedo elegir mi propio equipo. Tampoco un cargo de dirección en Madrid Destino, ni menos aún para un sitio como Matadero, en fin, pero ver la cara alegría de algunas buenas amigas que trabajan allí, al recibir la noticia de que iba a ser su jefe, eso no habría tenido precio. Mi proyecto lo publicaré, que para eso lo redacté y presenté, cuando consiga entrevistar a la ganadora, Rosa Ferré (aprovecho para pedir la entrevista) o al menos pueda leer su propuesta.

Éste es otro aspecto positivo: el Ayuntamiento va a publicar los proyectos ganadores. Hasta ahora los proyectos museológicos han sido secretos, tanto del de Manuel Borja Villel para el Reina como el de Manuel Segade para el CA2M. Cuando me dijeron que este último era secreto, lo primero que pensé es que a lo mejor era muy malo y les daba vergüenza publicarlo. No sé. Me dicen que los proyectos los conoceremos a medida que se desarrollen, pero a mí me parece que es como si un partido político guardase en secreto su programa, porque ya veríamos en qué consistía según vayan gobernando. Los ciudadanos tenemos derecho a saber qué se pretende hacer con y en nuestras instituciones, ya que las pagamos nosotros. Y si no publican los proyectos, lo que nunca sabremos no es sólo si el proyecto era un disparate, sino si los políticos respetaron la propuesta ganadora, o si presionaron al director hasta plegarlo a sus intereses.

En segundo lugar, el Ayuntamiento por fin a regularizado la situación anómala de estos centros. Ahora Madrid llegó al Ayuntamiento con un programa de cultura de 105 palabras (a la vista está). Cuando entrevisté a Guillermo Zapata1 en un ya muy lejano mes de abril de 2015, le pregunté qué iban a hacer con las instituciones culturales que heredaban de Gallardón. Me respondió: “vamos a discutir colectivamente qué hacemos con ellos para darles el uso que deben tener”. Bien, dos años después ha habido muy poca discusión. Los centros se mantuvieron en una especie de interinidad, con muy pocos recursos, hasta que se ha hecho esta convocatoria. Todo está muy bien, pero flota en el aire un aroma rancio a fracaso, tan madrileño.

Volviendo a la presentación, lo segundo que me llamó la atención es que apenas había personas, o personajes, del mundo del arte. Ni críticos, ni artistas, sólo algunos pares de otras instituciones. ¿Es una señal más de que las artes visuales están siendo marginadas, como siempre, a favor de las escénicas? Quizás. O quizás los personajes conspicuos del mundillo del arte de Madrid saben ya de sobra que estos centros tienen poco o nada que ver con el arte de Madrid, con nuestro tejido y con nuestros legítimos intereses. Que por allí no se nos ha perdido nada a ninguno, porque están al servicio de estrategias de representación política, y porque además Ahora Madrid sigue intentando inventarse una cultura popular que justifique la red clientelar que han sido captes de tejer en un par de años (y no son palabras mías, estoy citando a Emmanuel Rodríguez2).

La selección es rara. Correcta, pero sin sorpresas que puedan detonar nuestro entusiasmo. Un poco gris, diría. Tengo mis dudas, en un momento tan delicado, respecto a que haya tan pocos directores de museos que hayan vivido en Madrid, porque esta plaza es compleja y necesitamos interlocutores que nos conozcan y que comprendan nuestros problemas. Sospecho además que algunos centros los van a gobernar en realidad los coordinadores, porque los contratos son cortos, tres años prorrogables, y ya se están organizando porras sobre la duración de los nuevos jefes. La primera baja ha sido en CentroCentro, donde la recién elegida directora dimitió antes de empezar. Durante la presentación, que fue tediosa, cada uno de los nuevos y nuevas directoras nos ofreció un resumen muy breve de su propuesta: apertura, participación, proceso, salir de los muros de la institución y llegar a la calle, interdisciplinariedad… Salvo Ignacio Marín Valiño, director del CC de la Villa - Fernán Gomez, que viene con una propuesta muy concreta de música, los demás eran intercambiables entre sí. Aunque quizás esto sea positivo, porque si ha coincidido que todos vienen con las mismas ideas, la colaboración entre ellos resultará muy fácil.

Me preocupa, de todas maneras, la obsesión con la apertura y la participación. De hecho creo que cualquier persona que siga hablando de arte y participación, colaborativo, etc., debería ser inhabilitada para ocupar cargos públicos. Es un término que se ha vaciado de significado y sirve, como han servido siempre estas figuras institucionales, para ocultar la falta de ideas o, peor aún, la existencia de una férrea censura y el control político sobre la creación. Ya escribí algo al respecto hace tiempo, en este mismo blog3. De lo que no habló ninguno es de crítica, y deberían saber que “el arte contemporáneo (Darío Corberia dixit) será crítico o no será. Es decir, nunca será democrático.”  Y todavía mucho menos hablaron de iniciar un proceso de auto-crítica dentro de estas instituciones, que están ligadas en su mera esencia al proyecto de ciudad de Alberto Ruiz-Gallardón, y formuladas con un muy fino entendimiento de la noción de poder pastoral. De hecho, ninguno habló de iniciar una gran reforma desde dentro, cambiar la estructura, la identidad, de cuestionar sus sistemas de gobierno, del problema de los trabajadores precarios4, o de los falsos autónomos (ellos mismos lo son), los falsos becarios y hasta los falsos subvencionados, sino de rellenar los mismos cascarones con nuevos (?) contenidos. Es decir, apertura, participación, proceso… Parece que el truco de presentar la institución como alternativa a sí misma todavía aguanta.

Si los statements de los directores no ocultaban sorpresa alguna, el de la alcaldesa nos dejó a todos con los ojos como platos, porque empezó pidiendo respeto a las instituciones (¿A las instituciones culturales? ¿Quién puede respetar las instituciones culturales?) y acabó pidiendo un aplauso para sus predecesores, Alberto Ruiz-Gallardón y Ana Botella, por el precioso legado que nos han dejado.  Y la gente, directores incluidos, aplaudió a Gallardón y a Ana Botella como si fuesen lo mejor que nos ha pasado, no sólo a Madrid, sino a nuestro maltratado tejido creativo. Yo como Alberti, sentí que “era un tonto y lo que he visto me ha hecho dos tontos”.

La tensión a la que me refería al principio debe venir, me imagino, del sector de Ahora Madrid que tiene problemas éticos para aplaudir a los anteriores alcaldes. Yo me mantuve con los brazos pegados al cuerpo, los puños cerrados y ambos dedos corazón enhiestos.

Pero lo más sorprendente de este acto público, aunque restringido, lo que me dejó con mal cuerpo, con un desasosiego profundo, fue que en la silla que ocupaba Manuela Carmena podría haber estado, efectivamente, Alberto Ruiz-Gallardón. O Esperanza Aguirre, o Cristina Cifuentes, o cualquier otro. Y habríamos oído hablar exactamente igual de apertura, participación, proceso, interdisciplinariedad y demás quincalla conceptual al uso. Una vez más, ha sido necesario que algo cambie para que todo siga igual.


[1] https://antimuseo.blogspot.com.es/2015/04/entrevista-ahora-madrid.html
[2] “los nuevos profesionales de la representación —cada quien ponga sus nombres favoritos— solo tienen posibilidad de legitimarse por medio de una política de guiños y cooptación de lo que llaman su "base social". Ahora Madrid cuenta con una masa crítica de oportunistas suficiente para que el dinero público llueva con generosidad sobre los movimientos, también de la peor manera posible: liberados, asesores, contratación de militantes en el ámbito de la "intervención social", cesión de espacios "sociales" siempre con contrapartidas políticas”
https://www.elsaltodiario.com/municipalismo/la-apuesta-municipalista-revision-o-abandono#
[3] https://antimuseo.blogspot.com.es/2015/09/la-crisis-del-arte-de-participacion.html
[4] https://apuntesdeclase.lamarea.com/reportajes/despidos-y-miseria-laboral-en-los-museos-de-la-comunidad-de-madrid/